MAQUINARIA Y SISTEMAS DE CONTROL OBSOLETOS

Otras conclusiones tienen más que ver con la capacidad para solucionar determinados problemas. Así, el 52% de estas industrias desconoce cómo reducir las mermas de materias primas o el sobrellenado. El 67% de las fábricas están produciendo entre un 4% y un 8% de más para satisfacer su demanda, muy por encima de un margen de tolerancia adecuado (entre 1% y 3%).

Estos datos revelan un problema de obsolescencia, tanto en lo que se refiere a la maquinaria como a los procedimientos de control y medición. Pero para afrontarlo se asume un punto de partida recurrente desde la primera Revolución Industrial: la inversión en nuevo equipamiento productivo. Esta visión errónea se complica con el abanico de tecnologías y soluciones existentes para acometer este proceso de reconversión: robótica avanzada, sistemas cibernéticos, inteligencia artificial, impresión 3D e IoT, entre otras, parecen encarnar las bondades de esta cuarta Revolución Industrial.

No obstante, esta visión esconde otras soluciones más simples, de menor coste y más efectivas a la hora de mejorar cualquier proceso de producción. Por ejemplo, un sistema de captura automática de datos o, dando un paso más allá, una solución MES disminuyen el tiempo para la toma de medidas correctoras ante un problema de producción y procuran una reducción del 30% en los costes asociados a estos.

El 52% desconoce cómo reducir las mermas de materias primas o el sobrellenado

SOCIAL MES PARA PROBLEMAS REALES

No hablamos de milagros ni de trucos de magia, sino de la aplicación de soluciones digitales que han sido desarrolladas pensando exclusivamente en entornos fabriles y que han demostrado su utilidad en un número significativo de instalaciones en todo el mundo. Esta soluciones MES permiten, en un primer momento, incrementar la productividad de la fábrica en ratios de entre el 30% y el 35%, solo con la automatización de la captura de datos de forma fiable y en tiempo real. Además, también logran implicar e integrar a todos los departamentos —planificación, producción, calidad, mantenimiento, logística…— convirtiéndose en el verdadero corazón de la fábrica “inteligente”, en el que apoyar el proceso continuo de transformación digital que hará factible la existencia de una industria 4.0.

Para conseguirlo, los proveedores de soluciones MES nos hemos encargado de dejarlas listas y preparadas para el nuevo entorno de la industria 4.0,
paso intermedio obligado para desarrollar una verdadera smart factory, en la que la automatización de la planta debe hacerse en paralelo a su conexión con la cadena de suministro, los centros de distribución y todos los sistemas de gestión del negocio.

En este punto hay que hacer tres matizaciones: capturar datos, aunque sea de manera digital desde las máquinas, no es disponer de un sistema MES; contar con un gran volumen de datos no significa tener información relevante; y, finalmente, una solución MES también se queda corta para el nuevo contexto de industria 4.0.

Sobre las nuevas tecnologías basadas en las aportaciones de IoT, big data, inteligencia artificial, realidad virtual y aumentada, y similares, se ha de producir un proceso de interconexión que debe englobar máquinas, dispositivos, sistemas, personas y todos los actores económicos con los que se relaciona nuestra fábrica, desde los proveedores de materias primas hasta el canal de distribución, pasando por clientes y socios.

Es lo que denominamos Social MES, un sistema que asegura la conexión e intercomunicación de todo con todo, en el que aplicamos, además de la lógica de los sistemas MES tradicionales, una capa extra basada en una nueva generación de aplicaciones de social business para la gestión colaborativa basada en redes sociales, máquinas conectadas a las redes corporativas y que interactúan entre ellas, apps y aplicaciones web y dispositivos móviles de todo tipo. Así aseguramos un entorno de producción en el que la información fluye para ser más eficientes y eficaces, producir más y mejor, y con costes ajustados.

Con los datos de que tenemos sobre aplicaciones reales, podemos hablar de resultados espectaculares en fábricas de productos de consumo masivo en las que hemos conseguido aumentar la productividad en un 30%, eliminar un 75% los tiempos de parada, reducir el uso del papel un 90% y mejorar la calidad de la producción un 20%.

Todo este proceso de transformación digital de la industria puede resultar muy sencillo. Se trata de aprovechar el conocimiento y la utilización que los usuarios finales hacen de todo tipo de herramientas de comunicación, colaboración y redes sociales, y trasladarlo a un entorno seguro y confidencial dentro de la empresa. En paralelo, hay que ser capaz de combinarlas y conectarlas con los sistemas transaccionales y de gestión tradicionales (ERP, CRM, CMS), tecnologías de movilidad, análisis inteligente de la información, IoT, robótica e inteligencia artificial.

La fábrica 4.0 debe ser, además de inteligente, social.

Autor: Oscar Pierre – Presidente y CEO aggity
Entrevista para digitalbizmagazine